La pieza apareció en medios impresos de alto impacto en días de partido, cuando el dolor muscular era tema inmediato para el lector.
Displays y cenefas replicaron el vestuario vacío en el punto de compra. El mismo silencio visual funcionó como argumento de venta frente al producto en góndola.
En los accesos a estadios de fútbol, bancas con la pieza impresa invitaban a los asistentes a "no quedarse en la banca" recordatorio de marca en el momento más relevante.
Mi responsabilidad abarcó la conceptualización, la dirección de arte de la pieza print, la construcción del escenario, el encuadre que maximizara el silencio visual y el sistema de activaciones BTL y POP que extendieron el concepto fuera de la revista. Cada pieza, en cada medio, mantuvo la misma premisa: no mostrar el dolor, sino lo que te impide vivir sin él. Desarrollada en dupla creativa.